viernes, mayo 15, 2015

jueves, julio 26, 2012

Atrax !!

Dicen que hay dos momentos en los cuales no es posible vivir: Ni en el ayer ni en el mañana. El radar es un buen punto para vivir el presente. A menudo voy allí y en la complicidad de la montaña veo serenamente el Golfo, toda la extensión del océano Pacífico mientras la brisa marina me alcanza. Luego, bajo la colina y todo queda atrás, solo el espejo retrovisor hace referencia a lo bien que pasé esos instantes. El Sol es fuerte, quema, hace daño, lacera los sentidos y aunque estamos en invierno ya se comenta que el próximo será un verano violento, dejará cicatrices. Es justo cuando las sombras son una buena compañía.

miércoles, julio 25, 2012

Paso a paso

El primer paso en mis nuevos objetivos personales es un cambio radical en mis costumbres gastroomicas. Le apostaré más a lo menos animal.

Nuevos objetivos

En el estricto sentido de la palabra me trazaré un rumbo nuevo. (Atardecer en Cartagena, mayo 2012)

viernes, julio 20, 2012

Ideología

Una idea A es superior a una idea B solo si A entiende a B, además de descartarla

miércoles, julio 18, 2012

Mi cerebro y yo

Cuando le entregué mi corazón pude haber hecho más por ella. Pude haberle ofrecido algo más preciado como mi cerebro. Sin embargo, me dejé llevar por ese impetuoso oceáno de emociones que se geenran en nombre del amor, en el sitio del corazón. El cerebro lo es todo. Lo demás son solo accesorios para mantenerlo en una zona de confort. En ese vasto conjunto de infinitas conexiones sinápticas que se generan entre neuronas, se da la magia del saber, pero sobre todo, el instante de consciencia que nos hace posible ese gratificante YO. La muerte solo debería darse cuando el cerebro, en sí mismo, tenga sus partes atrofiadas, inservibles. Sin embargo, en una gran cantidad de casos, somos víctimas mortales de enfermedades prematuras o accidentes cuando nuestro cerebro está en perfectas condiciones. El cerebro entonces muere porque sus accesorios fallan en proporcionarle el confort y eso no es justo. Es como si mandáramos a la basura un Ferrari recién chocado, aún cuando su poderoso motor esté en perfectas condiciones. Le apostamos entonces a la ciencia que nos venga a rescatar. Tanto la biotecnología como la nanotecnología arrojan esperanzas de que un día se contará con complejos sistemas sintéticos que reemplacen nuestros accesorios cuando éstos fallan. Así por ejemplo, habrá un sistema digestivo sintético completo que se adaptará a las terminales nerviosas de nuestro sistema neuronal, cuando un cáncer gástrico destruya nuestro interior. El ser humano no merece morir cuando su cerebro está rebozante de salud. (6018-180712)

Cinco categorías de morir

1. Muerte Natural: Queremos ser inmortales pero hay una muerte natural que nos espera al final de la vida, cuando nuestras células dejen de ser funcionales por el paso del tiempo. Incluso podemos decir que cuando nacemos empezamos a morir. Siempre he pensado que el ser humano no se merece el doloroso proceso del envejecimiento, después de haber gozado de la plenitud que se alcanza durante los años más vigorosos de la vida. Al ser el envejecimiento una fase de desencanto celular, todo nuestro cuerpo sufre los embates de esa caprichosa naturaleza y vamos perdiendo el sabor del dulce néctar de la vida. En un futuro no muy lejano quizás haya un cambio de planes, quizás haya otras opciones inventadas por el hombre. 2. Muerte por Enfermedad: Normalmente las enfermedades terminales son un proceso inherente al envejecimiento porque el sistema corporal se debilita y se asocia con las causas de una muerte natural. No obstante, hay enfermedades letales anticipadas. El ser humano no merece morir en estas condiciones, aún cuando se hable de calidad de vida. A veces las enfermedades nos llegan por descuido o porque un exquisito, pero a veces inconsistente esquema biológico, se equivoca y nos inserta errores en el ADN. 3. Muerte por Accidente: Un accidente mortal es una desgracia para la vida. No creo en "le convenía morir" u otra forma de falacias que solo conducen a la resignación. Un accidente es evitable, debemos cuidarnos porque los seres humanos no merecemos morir accidentalmente. Nadie tiene derecho de vivir tan alocadamente, que ponga en riesgo su vida o la de otro ser humano. Debemos cuidarnos porque las estadísticas demuestran, inobjetablemente, que no hay ángeles de la guarda. 4. Muerte por Homicidio: Creo que ninguna persona merece morir porque otra persona así lo decide. Esto es antinaturaleza. Toda vida es preciosa, ni siquiera la de la criatura más insignificante puede ser despreciada. Pero diariamente sucede y la gente desaparece, deja de existir para siempre. 5. Muerte por Suicidio: Ningún ser humano merece alcanzar un grado de desesperanza tal, que su único camino sea el autoexterminio. A veces pienso en esto, en las causas, en los motivos, en la desesperación que un ser humano puede experimentar para llegar a esta decisión, cuando todo apunta a la vida. Solo nos tenemos a nosotros mismos, como especie, para ayudarnos, protegernos y acompañarnos. A veces hay señales que podemos captar ... y actuar.

miércoles, mayo 09, 2012

Estoy llorando ... desesperadamente ...

martes, febrero 08, 2011

Disyuntiva existencial No. 11

Si no creyera en la razón del equilibrio de una intuitiva naturaleza, no entendería porqué un diseño inteligente habría optado por hacer que el león tuviera que descuartizar de forma tan sangrienta y violenta a un cervatillo para poder sobrevivir.