
No te vi más.
Aunque tus ojitos abiertos de par en par estaban fijos en mí, ya no miraban. Solo permanecía el reflejo de un cielo oscuro y lluvioso que nos cubría.
Y Lara, Lara también parecía mirar pero ya no estaba.
Corrí, desesperado, loco, ilógico, grité y golpeé mi cabeza contra el suelo hasta sangrar, intentando morir, como si con ello las pudiera alcanzar.
¿Cómo he logrado sobrevivir?
Necesito ayuda....lo sé.